Publicado en Científicas de ayer y de hoy

Entrevista imaginaria a la astrónoma Vera Rubin

Hoy entrevistamos a Vera Rubin, una mujer que para conseguir el sueño de su niñez tuvo que superar estrecheces económicas, incomprensión y desdén de profesores y profesoras, prejuicios machistas, burocracia, dificultades para conciliar la vida familiar y dogmatismo por parte de algunos de sus colegas científicos. Pero que, también hay que decirlo, contó con la ayuda inestimable de sus padres y de su marido, de algunos profesores y profesoras, y de otros colegas astrónomos, que confiaron en ella desde el primer momento.

Pregunta: Hola Vera, gracias por permitirnos conocer algunos detalles de tu vida. A pesar de todas las dificultades, finalmente conseguiste cumplir el sueño de tu niñez: ser astrónoma.

Respuesta: Gracias a vosotros por vuestro interés. Pues sí, y me considero muy afortunada. Sé que hay muchas personas que se han pasado toda su vida luchando y no han llegado a hacer realidad sus sueños. Yo tuve la suerte de conseguirlo e, incluso, llegar más allá de lo que me hubiese imaginado.

P.: Hablas de suerte, pero la verdad es que, para superar todos los obstáculos que encontraste, muchos y de gran entidad, hace falta algo más. Toda tu vida has sido una trabajadora incansable.

R.: Sí, pero cuando dedicas tanto tiempo a lo que te gusta, no representa un sacrificio tan grande. Además, mis padres siempre me enseñaron que nada se nos concede simplemente por haber nacido, que solo con el esfuerzo podemos conseguir lo que queremos, y que, para ello, muchas veces nos toca hacer cosas que no nos gustan.

P.: Es una buena lección de vida, hoy que los jóvenes están acostumbrados a conseguir lo que quieren casi sin esfuerzo, y que tienen poca tolerancia a la frustración….

S. Sí, me parece una situación preocupante. Ni siquiera en una familia con muchos recursos se puede conseguir todo lo que se desea, ya que todo no depende del dinero. La vida puede llegar a ser muy dura, y hay que estar en condiciones de poder afrontar momentos difíciles. Mi madre siempre decía que hay que ir poco a poco aprendiendo a superar pequeños obstáculos para que cuando llegue uno grande estemos preparados.

P.: El apoyo de tu familia ha sido fundamental, ¿no es así?

R.: Totalmente, he pasado muchos momentos en que, si no llega a ser por la familia, probablemente hubiese tirado la toalla. En unos momentos, mis padres; en otros, mi marido Bob, y en otros, como durante mi maternidad, todos ellos juntos. Me resulta imposible imaginar mi carrera como astrónoma sin ellos.

P.: Realmente Bob fue un marido poco habitual en su época, ¿no?

R.: Muy cierto, en los años cincuenta, un hombre con una carrera científica y académica, que estuviera dispuesto a dedicar una parte considerable de su tiempo a la carrera de su esposa y a la familia, no era para nada habitual. Y, desgraciadamente, aunque la situación ha mejorado bastante, creo que tampoco lo es en la actualidad.

P.: Así es, los problemas para conciliar la vida familiar con la investigación y la docencia son algunos de los obstáculos que, todavía hoy, impiden a las mujeres alcanzar puestos de relevancia en el mundo laboral, en general, y en el científico en particular. Cambiando de tema, durante tu formación académica, te topaste con profesores y profesoras de la vieja escuela, que ni se molestaban a enseñar ciencias a una chica; o que, en el extremo contrario, creían que una mujer no podía compatibilizar su carrera con tener una familia.

R.: Afortunadamente creo que eso sí ha cambiado bastante. Son mentalidades de otra época, muy cerradas, y la realidad ha demostrado que las mujeres tienen las mismas capacidades que los hombres. Ahora nadie se extraña de que haya mujeres en ámbitos científicos; es cierto que en algunas ramas de la ciencia todavía son minoría, pero en otras, como en las ciencias de la vida, son mayoría. Habría que analizar el porqué de esa diferencia.

P.: Antes de terminar, no podemos olvidar a profesores y profesoras, y a colegas que fueron claves en tu vida profesional. Algunos de ellos, como Richard Feynman, llegaron a ser premios Nobel.

R.: Sí, y no son pocos. Algunos de ellos, célebres como Feynman, que además de ser extraordinarios como científicos y divulgadores, también lo eran como personas. Pero he tenido muchos que no son conocidos fuera de su ámbito, y que también determinaron mi vida profesional y me enseñaron a ser mejor persona. Por ejemplo, Martha Carpenter me inició en la astronomía esférica y en la dinámica de las galaxias, y me gustaron tanto esos temas que han sido mi especialidad. Los padres jesuitas de la Universidad de Georgetown, especialmente el padre Heyden, extraordinarios científicos, profesores y personas. Qué decir de George Gamow, que de un artículo que escribió medio en broma, medio en serio, saqué mi tema de máster, con unos resultados que revolucionaron la comunidad astronómica, y que desataron una polémica que casi me hace dejar la ciencia. Sin embargo, tuve la suerte de que me dirigió la tesis y conseguimos unos resultados espectaculares. Y, aunque hay más, por no extenderme, acabare con Kent Ford, el compañero ideal de trabajo, con el que he conseguido los resultados más conocidos, el descubrimiento de la materia oscura. Pero podría seguir: Martha y Geoffrey Burbidge…

P.: Pues con la materia oscura, su descubrimiento más conocido, terminamos. Sobre ella, en su momento comentaste que «Esta materia oscura es tan importante para nuestra comprensión del tamaño, forma y destino final del universo, que su búsqueda probablemente dominará la Astronomía en las próximas décadas». Y así ha sido hasta el momento: 45 años después no hay ninguna explicación mejor que la de la materia oscura a las observaciones de los movimientos de las estrellas dentro de las galaxias. Muchas gracias, Vera, por tu trabajo de una vida y por esta entrevista.

Publicado en Científicas de ayer y de hoy

Retrato alfabético de la astrónoma Vera Rubin (1928-2016)

“Hemos podido mirar el interior de un mundo nuevo, y hemos visto que es más misterioso y más complejo de lo que imaginábamos. Todavía hay secretos ocultos esperando ser descubiertos en un futuro por científicos aventureros. Y eso es lo que me gusta”

A. APPLEBAUM, ROSE, su madre, era cantante y ayudó a forjar el carácter de Vera. Durante la Segunda Guerra Mundial, siendo una adolescente le animó a trabajar los festivos y vacaciones para la Marina, además de para conseguir algo de dinero, para que aprendiera a hacer cosas que no le gustaban.

B. BURBIDGE, MARGARET Y GEOFFREY. Astrónomos de la universidad de California, con los que empezó a trabajar Vera en 1963, y que le hicieron sentir como una astrónoma profesional. Se convirtió en observadora oficial del observatorio Kitt Peak de Arizona y la primera mujer del observatorio de Palomar.

Observatorio del Monte Palomar en San Diego, California. By Gerard T. van Belle – Own work, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4469822

C. UNIVERSIDAD DE CORNELL. Cuando fue Vera en 1948, tenía un departamento de astronomía débil, pero uno de física fuerte. Tuvo de profesor de física a Feynman (F), y de astronomía a Martha Sathr que le introdujo en temas que fueron claves en su carrera como astrónoma.

D. DOCTORADO. En 1952 solicitó que fuese Gamow (G) su director de tesis y este aceptó. Únicamente se podían reunir una vez al mes durante el curso, así que tuvieron que aprovechar la Universidad de Verano de 1953; la National Science Foundation le denegó la beca sin explicaciones y, a pesar de todo, Vera y su marido asistieron dejando a los niños con sus padres. Mereció la pena, ya que conoció a importantes astrónomos con los que tuvo relación después y pudo conocer temas y perspectivas muy variadas. El tema de la tesis doctoral era la comprobación de si la distribución de las galaxias en el universo era uniforme o formaban agrupaciones. Vera tuvo que hacer el trabajo en casa mientras dormían los niños. Utilizando técnicas estadísticas, en 1957 concluyó que había regiones del universo con mayor concentración de galaxias. Este tema no fue investigado y el resultado confirmado hasta la década de 1970, cuando se dispuso de más datos y ordenadores más potentes.

E. ESTRELLAS. Las mediciones de su velocidad de rotación con respecto al centro de la galaxia sirvieron a Vera Rubin y Kent Ford para darse cuenta de que debía de existir un tipo de materia no visible (O).

F. FEYNMAN, RICHARD, fue su profesor de física y le ayudó durante su estancia en la Universidad de Cornell en 1948.

G. GEORGE GAMOW, astrónomo cuyo artículo especulativo sobre un universo rotatorio publicado en Nature en los años 40 hizo que Vera eligiera ese tema para su polémica tesis de máster (T).

H. UNIVERSIDAD DE HARVARD. Iba a cursar el máster allí, pero decidió irse a Cornell con su marido Bob. Cuando se lo comunicó al que iba a ser su director, Donald Menzen, este le contestó: “este es el problema con las mujeres. Cada vez que tengo una realmente buena, lo deja para casarse”.

I. INSTITUCIÓN CARNEGIE DE WASHINGTON. En 1965 Vera obtuvo un puesto en su Departamento de Magnetismo Terrestre, donde encontró el ambiente ideal para el trabajo de investigación.

J.JESUITAS. Varios sacerdotes de esta congregación fueron sus profesores de astronomía y le ayudaron en su carrera, especialmente el padre Heyden de Georgetown.

K. KOBSCHEFSKY, PESACH, nombre original lituano de su padre, que lo cambió al llegar a Estados Unidos por Philip Cooper. Le inculcó la pasión por las ciencias, especialmente por las matemáticas.

L. LEE D. GILBERT, su profesor de matemáticas en el instituto, incitaba a los alumnos a pensar por sí mismos, a diferencia del resto de los profesores de ciencias.

M. MAUD MAKEMSON, profesora de astronomía en la Universidad Femenina Vassar (V). Tuvieron una relación tensa, no valoraba el trabajo de Vera y se lo hizo pasar mal en su examen final de carrera. Con el tiempo llegaron a ser grandes amigas.

N. NATIONAL ACADEMY OF SCIENCES, miembro desde 1981; premiada en 1993 con la NATIONAL MEDAL OF SCIENCE.

O. OSCURA, MATERIA. En 1970, junto con Kent Ford, empezó a investigar la variación de brillo y estructura de las galaxias espirales. Midiendo la velocidad de rotación de las estrellas en la galaxia Andrómeda, se dieron cuenta de que no se ajustaban a las leyes de Newton y Kepler; lo mismo en otras 60 galaxias. La explicación que dieron es que hay otro tipo de materia no visible, 10 veces más abundante que la visible. En la actualidad esta sigue siendo la hipótesis que mejor explica las observaciones, aunque Vera admite, humildemente, que podría haber un error fundamental en los cálculos.

P. UNIVERSIDAD DE PRINCETON. Vera quiso entrar en 1952, pero no aceptaron mujeres hasta 1975, por lo que se fue a Georgetown.

R. RUBIN, BOB, químico-físico con el que se casó en 1948 y su principal apoyo junto con sus padres.

S. SCHWARZSCHILD, MARTIN, astrónomo de Cornell que le ayudó en los momentos de crisis suscitados por su polémica tesis del máster.

T. TESIS DEL MÁSTER (1950), sobre la posibilidad de que el universo experimentase un movimiento de rotación alrededor de un eje central y no se limitase a expandirse a partir de un punto, tal y como postulaba la teoría del Big Bang, Para su elaboración recopiló datos de 108 galaxias. Su hipótesis resultó muy polémica y recibió muchas críticas, lo que le sumió en una crisis de inseguridad y le hizo dudar de si llegaría a ser astrónoma algún día. En 1970, tras conseguir el doctorado, retoma este tema junto con Kent Ford; tras obtener resultados parecidos y, como anteriormente, fuertes críticas, decidieron abandonar este tema (ver O).

U. UNIVERSO, un extraordinario avance en su conocimiento gracias a las aportaciones de Vera Rubin.

V. VASSAR COLLEGE, Universidad Femenina donde accedió con una beca en 1945; como no era suficiente para mantenerse, durante ese tiempo tuvo varios empleos en la Marina. Por primera vez pudo trabajar con instrumentos profesionales. Tuvo como profesora a la astrónoma profesional Maud Makemson (M) y conoció a Richard Feynman (F).

W. WASHINGTON, en 1952 Vera empezó en la Universidad de Georgetown de esa ciudad para estudiar física, con remordimientos por dejar de cuidar a sus hijos. Para pagar las clases solicitó una beca a la Asociación Americana de Mujeres Universitarias que le fue denegada “porque ella acabaría los estudios se la diesen o no” ¿? Las clases empezaban a las seis de la tarde, por lo que su marido Bob tenía que llevar a la madre de Vera a cuidar los niños y después a Vera a la universidad. Allí cenaba un sándwich en el coche y se iba a trabajar a la biblioteca hasta que saliera.

X. GALAXIAS, tema central de sus investigaciones: velocidad de rotación de las galaxias alrededor de un eje, variaciones de brillo de las estrellas y mediciones de su velocidad de rotación dentro de las galaxias.

Z. FRITZ ZWICKY Y SINCLAIR SMITH, en 1933 observaron que en el Cúmulo de Galaxias Coma había una “masa perdida”, lo que después, gracias al trabajo de Vera Rubin y Kent Ford, se conoció como “materia oscura”.

Referencia: Vera, la espía de las estrellas

Publicado en Filosofía, ciencia y literatura

Jared Diamond y el determinismo geográfico

Para el ensayo final de esta asignatura he elegido Guns, Germs and Steel: The Fates of Human Societies, de Jared Diamond, publicada en 1997, y que he citado en varias tareas de este máster. Yo he leído la versión para Kindle de 2013. En castellano se publicó como Armas, gérmenes y acero. Breve historia de la humanidad en los últimos 13.000 años.

Jared M. Diamond es, entre otras cosas, un escritor de divulgación científica con una amplia y heterogénea formación. En 2005 fue considerado el noveno entre los 100 intelectuales más influyentes, en un ranking donde Noam Chomsky, Umberto Eco y Richard Dawkins ocupaban las tres primeras posiciones. Nacido en Boston en 1937, tras graduarse en Bioquímica en Harvard, se doctoró en el Trinity College de Cambridge con una tesis sobre la absorción de sales en la vesícula biliar; posteriormente, mientras daba clases de fisiología en la Universidad de California en Los Angeles, se graduó en ornitología y ecología, especializándose en Nueva Guinea y las islas de alrededor. En sus trabajos ha tratado temas de fisiología, biofísica, ornitología, medio ambiente, historia, ecología, geografía, biología evolutiva y antropología. Ha recibido numerosos premios tanto por su carrera académica como por sus obras literarias; por Armas, gérmenes y acero ganó el premio Pulitzer en 1998.

Antes de esta obra, Diamond había publicado en 1991 El tercer chimpancé: La evolución y el futuro del animal humano, donde examinaba cómo los humanos evolucionaron de forma tan diferente a los chimpancés, a pesar de compartir con ellos el 98% de su ADN; también aborda los orígenes del lenguaje, el arte, la agricultura, el uso de drogas, así como de otros atributos en apariencia únicamente humanos; en resumen, trata sobre la relevancia de la evolución humana para el mundo moderno. En ambas obras trató sobre la evolución de las sociedades a partir de factores materiales como las condiciones ecológicas, la disponibilidad de recursos y la influencia de la tecnología.

El propio autor resume Armas, gérmenes y acero en una frase:

“La Historia sigue diferentes cursos para diferentes grupos de población por las diferencias medioambientales entre las poblaciones, no por las diferencias biológicas entre las propias poblaciones”,

y agrupa en cuatro tipos las principales diferencias:

1. Diferencias continentales en cuanto a las especies animales y vegetales disponibles para su potencial domesticación. En cada continente, la domesticación de plantas y animales se concentró en unas pocas localizaciones especialmente muy favorables, que suponían una muy pequeña fracción de la superficie total del continente. En el caso de los cultivos, estos centros de origen habían sido descritos por el genetista ruso Nikolai Vavilov a principios del siglo XX. En cuanto a las innovaciones tecnológicas y las instituciones políticas, la mayoría de las sociedades adquieren mucho más de otras sociedades que las que ellas mismas inventan.

2. Las tasas de difusión y migración difieren mucho entre continentes. Las más rápidas se produjeron en Eurasia, por su mayor eje este-oeste y sus relativamente modestas barreras ecológicas y geográficas. De ello se deduce rápidamente los movimientos de cultivos y ganado, que dependen en gran medida del clima y, por tanto, de la latitud. Pero similar inferencia también se puede aplicar a la difusión de innovaciones tecnológicas, ya que no necesitan ser adaptadas a nuevos entornos.

3. La difusión de un continente a otro varía, ya que unos continentes están más aislados que otros: mientras que Eurasia y África están uno al lado del otro, a ambos les separa un océano de las Américas y Oceanía.

4. Diferencias continentales en cuanto a superficie y tamaño total de población. Una superficie más grande o una población mayor suponen más inventores potenciales, más competencia entre sociedades, más innovaciones disponibles y más presión para adoptar innovaciones, porque las sociedades que no lo hacen tienden a ser eliminadas.

Como consecuencia de estas diferencias, Eurasia partía con claras ventajas con respecto al resto de los continentes, ya que disponía de mayor variedad de mamíferos grandes domesticables que, además de ser un suministro importante de proteínas, proporcionaban fuerza de trabajo para el transporte, la agricultura, la minería y la metalurgia. En el caso del África subsahariana, existe una gran variedad de mamíferos pero que no son aptos para domesticar, probablemente por estar adaptados a defenderse de los grandes depredadores. Por su parte, en América, la llama es el único mamífero que pudo ser domesticado y Oceanía carece totalmente de ellos.

Las cinco especies animales domesticadas más significativas. By ZyanceFjmustakMike’s BirdsJielBramans – [1][2][3][4][5], CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=87945247

Con el inicio de la convivencia del ganado con el ser humano, en poblaciones asentadas formadas por mayor número de individuos que los anteriores grupos de cazadores-recolectores, comenzó también la era de las epidemias. Las probabilidades de que un microorganismo patógeno mutara y pasara a afectar a los humanos aumentó significativamente y, una vez sucedido esto, su contagio y difusión por toda la población estaba garantizada. Como esto sucedió en mucha mayor medida en Eurasia que en el resto de los continentes, por un mayor desarrollo de la ganadería, sus poblaciones se fueron adaptando a lo largo de los milenios y se hicieron inmunológicamente más resistentes. Así lo resume Diamond:

“Brevemente, la domesticación de plantas y animales significa mucha más comida y por tanto poblaciones humanas más densas. El excedente de comida resultante y (en algunas áreas) los medios basados en animales para transportar esos excedentes fueron un prerrequisito para el desarrollo de sociedades centralizadas, política y socialmente estratificadas, económicamente complejas”.

Llegados a este punto, nos encontramos en Eurasia con unas culturas muy desarrolladas, lo que facilitó el dominio euroasiático del mundo. Para el caso de las Américas, así sintetiza el éxito de los conquistadores europeos:

“A través de las Américas, las enfermedades introducidas por los europeos se expandieron tribu a tribu mucho antes que los europeos mismos, matando alrededor del 95% de la población nativa americana precolombina. […] Las razones inmediatas del éxito de Pizarro incluyen tecnología militar basada en armas de fuego y acero y caballos; las enfermedades endémicas de Eurasia; la tecnología marítima europea; la organización política centralizada de los estados europeos; y la escritura.”

Y concluye que

“La historia de las interacciones entre poblaciones diferentes es lo que modeló el mundo moderno a través de conquistas, epidemias y genocidios.”

Entre las consideraciones que hace en el epílogo, hay una defensa ante las posibles críticas a los postulados sobre los que se basan sus teorías: “La mención de estas diferencias ambientales induce entre los historiadores la etiqueta “determinismo geográfico”, que eriza los pelos del cuello, por sus connotaciones desagradables, como que no cuenta nada la creatividad humana, o que los humanos somos robots pasivos impotentes programados por el clima, la fauna y la flora. Son temores sin sentido. Sin la creatividad humana, todos nosotros estaríamos todavía cortando la carne con herramientas de piedra y comiéndola cruda, como nuestros ancestros de hace un millón de años. Todas las sociedades humanas contienen personas creativas. Solo que algunos ambientes proporcionan más materiales de partida y condiciones más favorables para usar inventos que otras.”

Finalmente, considera que “El desafío actual es desarrollar la historia humana como una ciencia, a la par con las reconocidas ciencias históricas como la astronomía, la geología y la biología evolutiva.”

Esta obra fue, en general, muy bien recibida por el mundo académico, aunque no se libró, como él ya había previsto, de ser criticada por basarse en el determinismo geográfico, además de ser calificada como excesivamente reduccionista o simplificadora. En cualquier caso, aunque critiquen algunos aspectos de sus argumentaciones, muchos historiadores la consideran de gran valor para los estudiosos de la economía y de las relaciones internacionales, por la rica visión global de la historia que proporciona gracias a su enfoque multidisciplinar.

Por su parte, la acusación de determinismo geográfico lleva implícitas, al menos, dos fuertes críticas: por un lado, la justificación del eurocentrismo y el colonialismo; por otra, la devaluación de las capacidades de acción de las poblaciones asentadas en entornos pobres. Esto tiene su origen en la concepción decimonónica del determinismo ambiental, que sostenía que los factores ambientales determinaban en gran medida la actividad humana y la psicología, postulados que se asociaron con el racismo y la eugenesia. Sin embargo, las tesis de Diamond se deben encajar en el materialismo cultural, que da prioridad a las condiciones materiales para explicar las diferencias y similitudes socioculturales, pero sin excluir otras causas, como el propio Diamond explica en su web personal, y que paso a resumir:

Muchos fenómenos y características humanas están influidos por factores geográficos, físicos y biológicos, como el clima, las especies animales y vegetales, los suelos, la topografía, etc.; y otros no relacionados con la geografía: cultura, historia, decisiones personales, etc. Respecto a estas últimas, las decisiones personales pueden cambiar la historia de un país, y pone el ejemplo del atentado fallido contra Hitler en 1940. Igualmente, las diferencias culturales entre Francia y Alemania, y económicas entre las dos Coreas, no están influenciadas por la geografía. Sin embargo, las poblaciones residentes en el Ártico desarrollaron técnicas para elaborar ropa hecha con pieles, pero no para la agricultura; en contraposición, las poblaciones asentadas en los valles ecuatoriales desarrollaron técnicas agrícolas, pero no para elaborar prendas de abrigo. En la misma línea, ninguna de los cientos de tribus aborígenes de Australia, con gran variedad de culturas, desarrollaron la agricultura ni la ganadería, debido a que no había ninguna especie animal domesticable.

Diamons continúa con una crítica a los académicos que le acusan en ese sentido, aduciendo que ninguno de ellos critica cuando se atribuyen factores culturales, históricos o individuales a los fenómenos humanos, con acusaciones de “determinismo cultural”, “determinismo histórico” o “determinismo individual”. Cree que esto es debido a las connotaciones racistas, ya explicadas, que tenía este concepto en el pasado, como lo tenían muchas explicaciones genéticas, históricas, psicológicas o antropológicas, y que en la actualidad han sido sustituidas por otras no racistas. Respecto al papel de las decisiones individuales, Diamond utiliza los mismos ejemplos: el atentado contra Hitler fue consecuencia de decisiones individuales, pero no la elaboración de prendas de piel por los Inuit ni las técnicas agrícolas en regiones ecuatoriales. Y considera que para entender la influencia de los factores geográficos son necesarios conocimientos en otros campos, como biología, suelos, climas, etc., de los que carecen la mayoría de los historiadores y economistas.

Termina diciendo que incluso las más nobles expresiones del ser humano tienen sus límites (es imposible cultivar en el Ártico o criar canguros como se hace con las vacas); que cuando oye las palabras “determinismo geográfico”, espera escuchar una reflexión que ignora los factores geográficos y que, por tanto, no merece la pena tener en cuenta, y que no es más que una muestra de pereza intelectual para no abordar la realidad.

En mi opinión, el enfoque de Diamond sirve, precisamente, para desmontar las explicaciones racistas que se han dado a lo largo de la Historia de las diferencias socioculturales entre grupos humanos, ya que no se basan en diferencias genéticas ni en las geográficas exclusivamente, sino en la diferente disponibilidad de recursos de cada área geográfica. Este hecho era el que determinaba en mayor medida, tanto el grado como la dirección en que se desarrollaba cada cultura, sin excluir otros factores que lo hacían en menor medida. Por tanto, no hay explicaciones racistas y este planteamiento es complementario al postulado de que en biología no existen razas, como expliqué en El concepto “raza” en filosofía, ¿una categoría natural?.

Además, considero que las aportaciones de este autor tienen otro valor añadido: la necesidad de abordar multidisciplinariamente los fenómenos complejos y que, en el caso de los estudios antropológicos, con numerosos aspectos implicados, requiere la colaboración entre las ciencias naturales y sociales, olvidándonos de una vez y para siempre de la clásica separación entre las dos culturas.

Referencias:

  • Diamond, J. (2013). Guns, Germs and Steel [Kindle Android version]. Retrieved from Amazon.com.
  • jareddiamond.org.
  • Wikipedia en inglés y en castellano.
Publicado en Filosofía, ciencia y literatura

Jugando con el punto de no retorno

En este blog ya he comentado que crecí en un pueblo cercano a Bilbao, Alonsotegi, cuando las fábricas y las viviendas obreras iban reemplazando a los caseríos y a las huertas. La Revolución Industrial proporcionó durante muchos años riqueza económica al País Vasco, debido al hierro que albergaba en su subsuelo, pero también importantes impactos ambientales, algunas de cuyas consecuencias todavía padecemos.

Un ejemplo conocido de esos impactos es el estado en el que se encontraba la ría de Bilbao, convertido en colector de aguas residuales tanto urbanas como industriales.

Consorcio Aguas Bilbao El Correo
Foto del blog Bilbao en construcción

En esta foto de 1979 se puede ver el punto donde el río Cadagua, que pasa por Alonsotegi, se une a la ría de Bilbao. Este río también servía de colector en la comarca de las Encartaciones, donde se asentaban industrias siderúrgicas, papeleras y de muebles. Recuerdo que cada día el río venía de un color diferente y que, cuando soplaba el viento sur, la espuma proveniente de los productos químicos usados para transformar la madera en papel entraba por las ventanas de las casas situadas en la ribera. Por su puesto, carecía totalmente de fauna piscícola.

Junto al caserío familiar había una fábrica de lejías y una fundición, y en las épocas de más actividad sus efectos eran patentes en los cultivos. Estas fotos son del año 1993.

Otro problema ambiental, común en la cornisa cantábrica, es la inundabilidad. En el País Vasco, la pendiente media de los ríos cantábricos se ha cifrado en un 11% frente al 2% que presentan los ríos de la vertiente mediterránea. En el caso de Alonsotegi, el arroyo Azordoiaga, que nace en las laderas del monte Ganekogorta, la pendiente media se acerca al 20%.

Alonsotegi desde la cumbre de Sasiburu (459 m), con Ganekogorta (998 m) y Pagasarri (671 m) al fondo.

Esta complicada orografía hace que escasee el terreno llano edificable, por lo que históricamente se fueron ocupando las vegas ribereñas. Si a ello unimos la desforestación de los montes, iniciada ya en la Edad Media para surtir de madera las ferrerías y los astilleros, tenemos las condiciones perfectas para un evento catastrófico. Y este se produjo el 26 de agosto de 1983, ocasionado por una “gota fría” (hoy denominada DANA), fenómeno típico del Mediterráneo pero muy raro en el mar Cantábrico.

https://www.eitb.eus/es/videos/detalle/1406360/video-bilbao-inundaciones-1983–eguraldia/

Desde mi casa, junto a la estación de ferrocarril, pude ser testigo de cómo el tren fue rápidamente bloqueado por las piedras, el lodo y los troncos que bajaron desde los montes arrastrados por las lluvias torrenciales, dando a los pasajeros el tiempo justo para evacuarlo.

Por su parte, entre otros daños, el río Cadagua apenas dejó en pie el arco del puente (en aquel momento, el único existente en el pueblo), y el arroyo Azordoiaga empotró un autobús contra una casa.

Afortunadamente, en el País Vasco las cosas han mejorado mucho desde entonces: Geología, industrialización y transporte del mineral de hierro en el entorno de la Ría de Bilbao, La recuperación de la fauna en la ría de Bilbao y Plancton en la ría de Bilbao. En Alonsotegi, los montes se han reforestado, en gran medida con especies autóctonas; las aguas residuales se depuran y las riberas de los ríos se han recuperado; se construyó un nuevo puente y ha disminuido, aunque no eliminado, el riesgo de inundaciones; la crisis industrial y la legislación ambiental acabaron con aquel tipo de fábricas tan contaminantes…

Ahora la calidad del aire es buena; en el río, además de peces, abundan las aves acuáticas como garzas y garcetas, anátidas, cormoranes, martín pescador… En general, ha aumentado la variedad de aves y son habituales los mirlos, urracas, diferentes rapaces, buitres, además de los estacionales petirrojos, colirrojos, camachuelos…

Sin embargo, las amenazas no han desaparecido. Un par de ejemplos. La gran superficie dedicada en el País Vasco a explotaciones forestales degrada el suelo, disminuye la biodiversidad y lo hace más vulnerable: Los eucaliptales: una amenaza para los ríos y arroyos

Explotación de eucaliptos y pinar talado recientemente, a matarrasa y con varios accesos, lo que deja el suelo susceptible de ser arrastrado fácilmente en caso de fuertes lluvias (Alonsotegi 30/03/2021).

Por eso, aunque a muchos les pueda sorprender, son lógicas las conclusiones de este estudio publicado en Nature Communications en 2020: Anthropogenic modification of forests means only 40% of remaining forests have high ecosystem integrity, donde consideran que la mayor parte de los bosques del País Vasco presentan un bajo índice de integridad (en marrón):

https://www.forestintegrity.com/

Las grandes infraestructuras y la presión urbanística siguen fragmentando el territorio, a pesar de los avisos enviados desde el mundo académico: Personas expertas de los ámbitos universitario y sanitario suscriben el manifiesto por un urbanismo sostenible promovido por SOS Kurkudi!

Una de las consecuencias del cambio climático es el aumento de la frecuencia y de la gravedad de eventos extremos como la DANA de 1983, de sequías como la de 1989 o de las ya habituales ciclogénesis. Un medio ambiente en buenas condiciones, además de frenar el cambio climático, permite minimizar los daños producidos en esas situaciones. Está bien que desde los gobiernos se inste a la ciudadanía a recoger selectivamente la basura, a reducir el consumo de agua, a usar el transporte público, etc., pero mientras no se produzcan cambios sustanciales en el modelo económico actual, donde se sigue priorizando la economía sobre la protección del medio ambiente, cada vez estará más cercano el punto de no retorno.

Según la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), auspiciada por Naciones Unidas, “Las trayectorias actuales no permiten alcanzar los objetivos para conservar y utilizar de manera sostenible la naturaleza, ni lograr la sostenibilidad, y los objetivos para 2030 en adelante solo serán factibles mediante cambios transformadores en las esferas económica, social, política y tecnológica.”

Hace 60 años Rachel Carson advirtió que los problemas ambientales podrían llegar a provocar una Primavera silenciosa. Igualmente, no eran pocos los avisos de que se podía producir una pandemia a nivel global, pero ningún gobierno se los tomó en serio. Y a punto de cumplir 25 años, el protocolo de Kioto sigue sin ser tomado en serio por una gran parte de los países, así que no es de extrañar que algunos científicos consideren que es posible que ya hayamos superado el punto de no retorno, y ya no nos quede más que afrontar las consecuencias.

Publicado en Ciencia y artes

Arte, lenguaje y comunicación

Tarea 5.1 Resumen del tema 5.

El arte se puede considerar un lenguaje porque transmite mensajes, aunque es diferente del hablado, ya que usa colores, sonidos, espacios, movimientos, etc., para expresarse en vez de palabras.

El arte como lenguaje.

La interpretación del arte como vehículo de expresión y comunicación está relacionado con la ruptura con las teorías que limitaban qué era arte y qué no, que se dieron a principios del siglo XX, y que supusieron una crisis en las artes tradicionales (pintura, escultura y arquitectura) y la aparición de nuevas como la fotografía y el cine.

En la década de los sesenta se buscó qué distinguía a las artes de otros sistemas de comunicación, siguiendo metodologías usadas en sociología, psicología y en las ciencias, en orden a establecer las leyes o pautas que determinan el comportamiento artístico.

Hoy en día se considera errónea esa identificación arte-lenguaje, ya que, a pesar de que compartan algunos elementos comunes, de las artes surgen elementos que no pueden ser analizados con ese enfoque, especialmente en el arte moderno.

El arte está fuera de los procesos comunicativos porque una obra requiere de una interpretación, especialmente en las actuales. Además, esa interpretación cambia según evoluciona el contexto histórico.

Teatro Arriaga, Bilbao.

La música como sistema de comunicación.

La música es comparable al proceso de comunicación, ya que, aparte del componente estético, tiene la capacidad de generar una reacción específica en el oyente si este es sensible y capaz de interpretar el mensaje.

La música improvisada es una expresión espontánea del ejecutor y las músicas populares derivan de ella. A su vez, estas han servido históricamente de inspiración a los compositores.

La comunicación musical ha servido al ser humano para liberarse de las dificultades del mundo real y desarrollarse como persona. A pesar del paso del tiempo, el compositor puede comunicarse con su público después de su desaparición por medio del intérprete. Cada interpretación es diferente según el contexto, y de ella depende la comunicación que se establezca entre intérprete y público para compartir el mensaje original del compositor.

A pesar de que la diversidad cultural puede modificar la interpretación del significado de cada obra musical, no pierde por ello su carácter universal.

Una de las definiciones de lenguaje es “manera de expresarse”, por lo que se pude considerar a la música como un lenguaje, aunque con un carácter más abstracto que los idiomas.

Museo Guggenheim, Bilbao.

Comunicar el arte

Los museos de arte viven una revolución tecnológica que permite realizar visitas virtuales interactivas y la comunicación puntual entre público e institución, lo que está afectando de lleno al arte. La comunicación del arte, además de la contemplación, requiere contextualización, explicación y difusión del mensaje para la posterior interpretación de cada uno.

En cualquier exhibición de arte el marketing y la comunicación son esenciales para que resulten exitosas. El correspondiente plan de comunicación debe transmitir dos mensajes: el artístico que parte del autor adaptado por el comisario, y el comercial. Debe quedar claro cuál es el valor de lo que estamos ofreciendo, y hacerlo bien es uno de los retos para este siglo.

¿Puede el arte no comunicar nada?

El contexto sociocultural determina si es posible el proceso de comunicación del arte entre el productor y el consumidor. Básicamente se puede dividir el acto de creación en dos partes: la concepción surgida de la imaginación y la materialización. Es en esta última donde se encuentra el mensaje artístico, mientras que el discurso comunicativo abarca a las partes y depende del contexto sociocultural.

En los últimos tiempos, las posiciones interpretativas han evolucionado desde las más elitistas a las más masivas. Según la teoría de la comunicación artística, el receptor debe conocer un mínimo del contenido simbólico de la obra a partir de las pistas que deja el autor, para así “engancharse” y poder interpretarla eficazmente. A partir de ahí, la interpretación de la obra depende de las características personales del receptor.

Resumiendo, el proceso de interpretación es un proceso de traducción determinado por múltiples factores y, por tanto, complejo. De hecho, la información comunicada puede ser diferente según el contexto en el que se produzca el proceso e, incluso, no llegar a producirse.

Publicado en Historia de la ciencia en Europa

El informe Franck y la responsabilidad ética de los científicos

En 1939 los Estados Unidos, en colaboración con el Reino Unido y Canadá, pusieron en marcha el Proyecto Manhattan con el objetivo de desarrollar la bomba atómica. Unos meses antes el presidente Roosevelt había recibido una carta de Einstein donde le informaba de los avances que habían logrado los físicos alemanes en la desintegración del átomo, y de sus potenciales aplicaciones para la obtención de energía y de bombas con gran poder destructivo. Asimismo, le instaba a que el gobierno se coordinase con los científicos estadounidenses que trabajaban en ese ámbito y a procurarles la financiación adecuada.

El Test Trinity del proycto Manhattan fue la primera detonación de un arma nuclear. By United States Department of Energy – Trinity and Beyond: The Atomic Bomb Movie, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=63457849

En 1945, algunos de los científicos que tomaron parte en el proyecto crearon el “Comité sobre Problemas Políticos y Sociales del Proyecto Manhattan”, presidido por James Franck, del que tomó su nombre el informe que recogió las conclusiones del trabajo de los científicos. Previendo las consecuencias del uso de la bomba atómica, recomendaron al gobierno no usarla para lograr la rendición de Japón, ya que, de lo contrario, empezaría una competición por conseguir armas nucleares que podría llegar a ser incontrolable. Enviaron el informe al comité asesor del presidente, pero sus miembros pensaron que no había alternativa y decidieron lanzar las bombas en agosto. Las predicciones de los científicos se cumplieron rápidamente.

Hongos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki. By George R. Caron – Nagasakibomb.jpgAtomic_cloud_over_Hiroshima.jpg, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=12204929

Pero este informe no es solo un aviso hecho por unos científicos preocupados en unas circunstancias especiales, sino que va más allá, ya que, en el siglo XX, como nunca antes, gracias al extraordinario desarrollo de los últimos años, los científicos asumieron una tremenda responsabilidad por los potenciales usos de su trabajo. Por ejemplo, en el prólogo, aceptan una denuncia contra los científicos: “Los científicos, con frecuencia, han sido acusados de ofrecer nuevas armas para la mutua destrucción de las naciones, en lugar de incrementar su bienestar. Es indudablemente verdadero que el descubrimiento de la aviación, por ejemplo, ha traído mucha más miseria que disfrute o beneficio a la humanidad. Sin embargo, en el pasado, los científicos podían negar tener responsabilidad directa sobre el uso que la humanidad hacía de sus desinteresados descubrimientos. Nosotros no podemos tomar la misma actitud ahora porque el éxito que hemos logrado en el desarrollo de la energía nuclear está cargado de peligros infinitamente mayores que los que tuvieron todas las anteriores invenciones.” Termina la introducción diciendo que en el pasado la ciencia podía ofrecer protección frente a las nuevas armas, pero ese no es el caso con las armas nucleares, y que, por tanto, le corresponde a una autoridad internacional impedir el recurso a la fuerza en los conflictos internacionales.

Para hacer frente a la situación, proponen un acuerdo internacional para evitar la guerra nuclear, y creen que, aunque el lanzamiento de la bomba atómica terminara con la guerra contra Japón, dificultaría mucho conseguir ese acuerdo. Tras usar semejante arma, ¿cómo convencerían a las demás naciones que los EE. UU. van en serio cuando proponen un acuerdo para eliminar esas destructivas armas? Como alternativa para posibilitar el acuerdo propusieron hacer una demostración en una zona desierta para los representantes de la Naciones Unidas. De esa forma, el resto de las naciones tomarían esta actitud de los EE. UU. como señal de buena voluntad y sería posible mantener bajo control internacional el uso de la energía nuclear. El informe termina, a modo de resumen, pidiendo que el uso de las bombas nucleares sea considerado un problema político de gran alcance antes que una conveniencia militar, y que esa política se dirija hacia el logro de un acuerdo que permita el control efectivo de los medios de la guerra nuclear.

Las dos caras del proyecto Manhattan

En el Proyecto Manhattan se pueden distinguir dos caras. Primero, la del ya mencionado presidente del comité James Franck. Este físico nació en Hamburgo en 1882, en el seno de una familia judía. Estudió física en la Universidad de Berlín y, tras doctorarse, trabajó allí mismo como profesor en el periodo 1911-1918. Se presentó voluntario a la Primera Guerra Mundial y resultó gravemente herido en 1917 tras un ataque con gases. Como reconocimiento recibió la Cruz de Hierro de primera categoría. Posteriormente fue profesor en la Universidad de Gotinga y presidió varias organizaciones académicas. En 1925 le concedieron el premio Nobel, entre otras cosas, por los trabajos que confirmaron el modelo atómico de Bohr.

En 1933, con la llegada de los nazis al poder, emigró a EE. UU., donde fue nombrado director de la División de Química del Laboratorio de Metalurgia de la Universidad de Chicago.

By Nobel foundation – http://nobelprize.org/nobel_prizes/physics/laureates/1925/franck-bio.html, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=6207623

Otro participante en el proyecto fue Edward Teller, pero, por el contrario, no lo fue del “Comité sobre Problemas Políticos y Sociales”. Nacido en Hungría, tras perder todas sus posesiones en la revolución comunista, su familia emigró a EE. UU. en 1930. Trabajó en diferentes campos de la física, como la mecánica cuántica, la física del estado sólido o la cosmología, y pidió a Einstein que enviara la mencionada carta al presidente Roosevelt.

Cuando entró a trabajar en el proyecto Manhattan, en un principio se negó porque quería trabajar en una bomba más destructiva, la de hidrógeno. Su postura a favor de las armas nucleares, junto con su comportamiento para con algunos científicos, especialmente con J. Robert Oppenheimer, director del proyecto Manhattan, desató una fuerte polémica entre los científicos estadounidenses.

By w:User:Greg L, Papa Lima Whiskey – EdwardTeller1958.jpg, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=10812046

Conseguida la bomba atómica y finalizada la guerra, se extendió por EE. UU. el miedo a la Unión Soviética y, como consecuencia de ello, el macartismo. Esto proporcionó a Teller un ambiente propicio para su campaña a favor de las armas termonucleares, pero en aquel momento Oppenheimer era uno de los jefes de la Comisión de Energía Atómica y su mayor obstáculo. Pero Teller supo jugar sus cartas: era conocida la simpatía de Oppenheimer hacia el comunismo y, además, después de la guerra había apoyado el control internacional de armas y se había posicionado en contra del desarrollo de la bomba de hidrógeno y la carrera armamentística. Tras declarar ambos ante el Comité de Actividades Antiamericanas, se retiró a Oppenheimer la acreditación de seguridad y se le apartó de la Comisión de Energía Atómica, dejándole a Teller el camino despejado.

Parece ser que la rabiosa defensa de las armas termonucleares de Teller sirvió de inspiración a Stanley Kubrick para el personaje del Doctor Strangelove en la película Teléfono rojo: volamos hacia Moscú.

La bomba de hidrógeno es el arma más terrible concebida por el ser humano. Además de la destrucción directa, las cenizas liberadas podrían llegar a cubrir toda la atmósfera del planeta, evitando la llegada de los rayos de sol y provocando un largo invierno (conocido como el invierno nuclear). Sus consecuencias también alcanzarían al país lanzador de las bombas, por lo que en esa hipotética guerra no habría ganador y, por tanto, se desmoronan las bases de la llamada “política de disuasión”.

En la década de 1980, Teller consiguió vender su Iniciativa de Defensa Estratégica al presidente Reagan, que fue conocida como la guerra de las galaxias. Se trataba en desarrollar un laser gigante de rayos X y colocarlo en orbita alimentado por una bomba de hidrógeno para que pudiera destruir miles de misiles soviéticos antes de que llegaran a Estados Unidos. Aunque parece que nunca llegó a ser realizable, diez mil científicos estadounidenses se negaron a trabajar en el proyecto.

Strategic Defense Initiative logo. De U.S federal government – Biography of Lt Gen James A. Abrahamson, USAF, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=5180167

Ciencia y democracia

Analizando el comportamiento de Teller, el científico y divulgador Carl Sagan dice lo siguiente: “Cuando la investigación científica proporciona unos poderes formidables, ciertamente temibles, a naciones y líderes políticos falibles, aparecen muchos peligros: uno es que algunos científicos implicados pueden perder la objetividad. Como siempre, el poder tiende a corromper. En estas circunstancias, la institución del secreto es especialmente perniciosa y los controles y equilibrios de una democracia adquieren un valor especial.”

Una reflexión valiosa 25 años después de su elaboración, en la complicada situación que vive nuestro planeta. Por un lado, los avances en el ámbito biomédico, el acelerado avance de las tecnologías de la información y la comunicación, las múltiples aplicaciones de la nanotecnología, etc., son eficaces herramientas para mejorar el bienestar de la humanidad a no muy largo plazo. Por otro, el control de ese conocimiento está en los pocos países que invierten suficiente dinero en investigación y en las manos privadas de las, también pocas, grandes farmacéuticas.

Ahora, en la pandemia, con un problema que afecta a todo el planeta, podemos ver las dos caras. Por un lado, en un tiempo récord se consigue desarrollar diversas vacunas gracias a la enorme cantidad de recursos destinados y la colaboración entre científicos de todos los países. Por otro, las dudas sobre la información suministrada por China en un primer momento, la pelea entre los países cuando no había mascarillas para todos, los problemas entre gobiernos y farmacéuticas con la fabricación y de distribución de las vacunas, etc.

Pero este no es el primer problema de escala mundial al que se enfrenta la humanidad en los últimos tiempos. Desde hace más de treinta años, la gran mayoría de los científicos están avisando del peligro que supone el cambio climático. Pero, por un lado, el no ver, supuestamente, efectos inmediatos, junto con las consecuencias que para algunos poderosos sectores económicos (las grandes corporaciones de cuyo surgimiento trata el tema 10) tendría el tomar medidas correctoras, ha hecho imposible afrontar seriamente la amenaza.

Todo indica que el mundo post-pandemia será bastante diferente al que conocíamos. Esperemos que el espíritu del Informe Franck ilumine a los mandatarios del mundo, y que el conocimiento y las tecnologías con aplicaciones peligrosas están controladas por organismos internacionales aceptados, si no por todos, por una mayoría de países. De lo contrario, la pandemia y el cambio climático no serán las últimas amenazas globales con origen directo o indirecto en las actividades humanas.

Bibliografía

Publicado en Ciencia y artes

Un mar de emociones

Tarea 4.1 Breve trabajo de descripción de las emociones personales vividas con al menos 2 obras de arte, comparando ambas manifestaciones artísticas y reflexionando sobre las sensaciones comunes y dispares entre ellas .

Durante mi adolescencia, en los años 80 del siglo pasado, únicamente existían los dos canales de Televisión Española y, además, hasta mediados de la década, el aparato del que disponíamos en casa, que había retransmitido la llegada del Apolo XI a la Luna (como ya comenté en La Luna no estaba tan cerca), ya no tenía fuerzas más que para recibir el primer canal. Pero la escasez no está reñida con la calidad y, aparte de los programas que comento en esa entrada, me gustaban mucho las series que contaban la vida de personajes famosos como Santiago Ramón y Cajal, Giuseppe Verdi y Richard Wagner. Recuerdo especialmente esta última, ya que me tenía impresionado, y no solo por el fuerte carácter del músico alemán y la complicada vida que llevó a todos los niveles; ni por el extraordinario reparto, encabezado por Richard Burton encarnando al músico, junto con Vanessa Redgrave y Lawrence Olivier. Era por la extraordinaria fuerza expresiva de la producción, conseguida gracias a la magistral combinación de las imágenes con la música. Y eso era así desde el principio de cada capítulo, con los títulos de crédito, que me parecían hipnóticos. La serie se grabó en 1983 y aquí os dejo el primer capítulo, donde los primeros 6 minutos corresponden a mi comentario.

Cada capítulo empieza con la música de la marcha fúnebre de Sigfrido, perteneciente al tercer acto de la ópera El ocaso de los dioses. Esta obra cierra la tetralogía El anillo del nibelungo, tras El oro del Rin, La valquiria y Sigfrido, y está basada en elementos de la mitología germana y de las sagas nórdicas. En la primera de las óperas se narra la historia del robo por un nibelungo del oro que estaba escondido en el fondo del río Rin, con el que fabrica un anillo. Al comienzo de cada capítulo se alternan imágenes del Rin y del nibelungo fundiendo el oro con las de los escultores haciendo bustos de bronce del músico. Además, en el primer episodio se añaden imágenes del cortejo fúnebre de Wagner en una góndola que recorre los canales de Venecia, donde murió. Es decir, se combinan los elementos de las óperas de Wagner, marcha fúnebre de Sigfrido, río Rin y fundición del oro, con los elementos de la muerte del músico, cortejo fúnebre, canal veneciano y fundición del bronce, queriendo mostrar un paralelismo entre el autor y su obra.

Como la calidad del audio de YouTube no es buena, a continuación he insertado un enlace a una grabación reciente de la marcha fúnebre de Sigfrido. El uso de la alternancia entre delicadeza y fuerza de la orquesta consigue expresar magníficamente el drama, la tristeza y la melancolía.

Atraído por la música de Wagner, años después compré un doble cd con algunas de las partes más conocidas de sus óperas, todas ellas en versión concierto: El holandés errante, Tannhäuser, Lohengrin, Los maestros cantores de Nürenberg, etc.

Pero había una entre ellas que me parecía distinta a las demás, con una melodía triste e inquietante, que empieza suavemente y va ganando fuerza poco a poco, en la que en algunos momentos parece que los instrumentos de cuerda dialogan con los de viento, respondiendo unos a las preguntas de los otros. Después, liderada por la cuerda, la melodía va escalando como a impulsos hacia los tonos agudos, ganando en intensidad y cayendo bruscamente, y repitiendo la secuencia cada vez unos tonos más arriba hasta alcanzar el clímax. Esta secuencia me recordaba a las olas que, repetidamente, van creciendo lentamente hasta romper en la orilla y vuelven a empezar. Tras el clímax, la melodía vuelve a tonos más graves, más calmados, con el diálogo entre cuerda y viento, disminuyendo hasta desaparecer. Después de un silencio, vuelven a surgir la melodía, uniéndose los distintos instrumentos uno tras otro, y vuelven a dar esa sensación de impulsos, con la repetición de una melodía formada por sucesivos aumentos y descensos de intensidad. A continuación, se repite algo parecido a lo del principio, pero esta vez, con la fuerza de toda la orquesta y, de nuevo, tras el clímax, la música va perdiendo intensidad hasta desaparecer.

Mientras que en los momentos en los que se produce esa especie de diálogo entre cuerda y viento me transmite una sensación de tranquilidad, de calma, todo se rompe cuando la melodía empieza a escalar como a empujones, generándome una sensación de impotencia y ansiedad, como de quiero y no puedo, que resulta desasosegante. Y al final, a medida que la música pierde intensidad y se va difuminando, parece que sea lo que sea que haya pasado, ya ha terminado y, aunque resulta tranquilizador, no es suficiente para eliminar esa sensación de inquietud.

Es el preludio al primer acto de la ópera Tristán e Isolda, también conocido como Isoldes Liebestod, la muerte por amor de Isolda. Está basada en un romance de Godofredo de Estrasburgo (siglos XII-XIII), que a su vez se basó en una leyenda artúrica que cuenta el idilio del caballero Tristán con la princesa irlandesa Isolda La Bella o La Rubia. La historia original es una mezcla de la tradición celta y vikinga con elementos de las literaturas medievales inglesa y francesa, y diferentes versiones de ella se fueron extendiendo por toda Europa durante la Edad Media.

Si la leyenda original de Tristán e Isolda tuvo gran influencia en la literatura medieval, la versión de Wagner se convirtió en uno de los hitos del Romanticismo del siglo XIX, podríamos decir que no solo por el argumento de la obra, también porque fue inspirada por su aventura con Mathilde Wesendock, la mujer de su protector. Y, por otro lado, la diferente forma de utilizar las técnicas musicales (tonalidad, armonía, orquestación, etc.) hacen que esta obra marque un cambio de era en la composición musical, de tal forma que influyó y sirvió de inspiración a muchos compositores.

Como muestra de ello tenemos el inicio del Liebestod con un acorde disonante que en aquel momento se consideró innovador y atrevido para iniciar una obra y, como consecuencia de ello, ahora es conocido como el acorde de Tristán:

Como ya he dicho, la versión de Wagner se hizo popular en el siglo XIX y sirvió de inspiración a numerosos pintores románticos, que retratan diferentes pasajes del relato. Aquí traigo dos ejemplos en los que podemos ver la intensidad de los colores que sirve, por un lado, para atraer nuestra atención y, por otro, para realzar la escena.

En el primero, que representa el momento en que Isolda le ofrece la poción supuestamente venenosa a Tristán, el fondo tiene colores oscuros, lo que hace destacar aun más a las figuras de los protagonistas, además de presagiar un desenlace dramático.

Tristan and Isolde with the potion De John William Waterhouse – Art Renewal Center, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3709493

Por el contrario, en esta que recoge el enamoramiento de los protagonistas, la luz incide directamente en ellos haciéndolos destacar sobre el fondo oscuro de bosque. La expresión de sus caras, iluminadas con el brillo del vestido y del cabello de Isolda, nos da idea de la felicidad que sienten en ese momento. Desgraciadamente sabemos que ese sentimiento va a ser efímero, ya que de las sombras del bosque surge el rey Marke y su gesto no presagia nada bueno.

Tristán e Isolda, por el artista Edmund Blair Leighton (1853–1922). De Edmund Blair Leighton – Art Renewal Center, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1782348

Como contrapunto traigo esta otra pintura de Rogelio de Egusquiza, amigo y seguidor de Wagner, que actualmente está en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Egusquiza con un busto de Wagner De Desconocido – Arriba Europa, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=48137095

Aquí el pintor usa el color de una forma totalmente diferente, con tonos apagados, sin brillo. Los cuerpos de Tristán e Isolda, en tonos pastel, yacen sin vida sobre una hierba muy oscura, casi negra. Alrededor, varias plantas de adormidera como las usadas por Isolda para llegar a ese final. Al fondo, el cielo del amanecer, también en tonos pastel, se funde con el mar en una gama de colores que sirven de transición para fundirse, a su vez, con los colores de la hierba.

Tristán e Iseo (La muerte), 1910, óleo sobre lienzo, M.º de Bellas Artes de Bilbao. De Rogelio de Egusquiza (Santander, Spain, 1845 – Madrid, 1915 ). Detalles del artista en Google Art Project – agH3-yHqF1PlDg en el Instituto Cultural de Google resolución máxima, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=21988240

Como dice el comentario del Museo, la serenidad ha sustituido a la tragedia.

Y, para terminar, os dejo con el comentario y la propuesta de una web sobre ópera: https://iopera.es/liebestod-de-tristan-und-isolde-de-wagner/, que resume con el lenguaje apropiado todo lo que he pretendido expresar.

Publicado en Nociones científicas

Semana 5

CASO 5: Los agujeros negros no emiten ningún tipo de radiación, por eso se llaman negros.

  • Si radiación es la emisión, propagación y transferencia de energía en cualquier medio en forma de ondas electromagnéticas o partículas,
  • Si un agujero negro es una región del espacio-tiempo con una masa tan elevada que su atracción gravitatoria no deja escapar la luz y, por tanto, tampoco emitirá ningún tipo de radiación,
  • Si la radiación de Hawking se produce en el horizonte de sucesos (zona contigua al agujero negro),
  • Si los chorros de plasma se forman en campos magnéticos cercanos a los agujeros negros (pero fuera de ellos),
  • Si consideramos que el calificativo “negro” es una metáfora de gran fuerza descriptiva, aunque no sea real al 100%,

Podemos considerar que el enunciado es correcto.

Publicado en Historia de la ciencia en Europa

El desayuno de Einstein: huevos fritos con champiñones

Tarea 6. Como sexta tarea, os pido que busquéis objetos (por Internet o en vuestro entorno) donde aparezca una referencia a Einstein, un retrato, una caricatura, un documental, o una biografía visual, y hagáis un análisis de ella en dos partes: 100 palabras para describir el objeto y 500 palabras para el análisis.

Las recetas de MJ es un blog de cocina que ha recopilado una serie de recetas relacionadas con personajes históricos. Esta serie está recogida en un libro y en un canal de Youtube, y es el video dedicado a Einstein y su desayuno favorito, huevos fritos con champiñones, el elemento que voy a analizar.

El video comienza con la descripción de la inmensidad del universo y nuestra insignificancia, y lo relaciona, con humor, con la receta, diciendo que puede ser esta la que dé sentido a nuestra existencia. A continuación, alterna la biografía, trabajos y curiosidades de Einstein con la elaboración de la receta.

Respecto a la visión que ofrece de Einstein, alterna aspectos conocidos con algunos personales, menos difundidos. Le presenta como un científico prestigioso, famoso e influyente, debido a que sus trabajos cambiaron la visión del Universo y, como consecuencia de ello, nuestra forma de ver el mundo y nuestro papel en él. En relación con esto, me ha sorprendido el comentario que hace: “aunque, en el fondo, casi nadie la entienda (la teoría de la relatividad), ni antes, ni ahora”. También menciona la aparente contradicción entre pedir al presidente Roosevelt que iniciara la construcción de la bomba atómica y ser un declarado pacifista.

En cuanto a los aspectos menos conocidos, aparte de diversas curiosidades, destaca el papel de su primera mujer, Mileva, matemática, como su única ayuda mientras trabajaba en la oficina de patentes para descifrar la velocidad constante de la luz, la equivalencia masa-energía, la existencia de las moléculas y el efecto fotoeléctrico. Posteriormente, describe su emigración a EE. UU. con su segunda esposa, su prima Elsa, dejando a Mileva en Alemania con sus hijos, y también menciona los rumores sobre sus supuestas infidelidades.

Mileva Maric, primera mujer de Albert Einstein.

https://en.wikipedia.org/wiki/Mileva_Mari%C4%87

Por un lado, creo que es importante dar a conocer el papel de Mileva, ya que son muchos los casos de científicos ilustres que han contado con la inestimable ayuda de mujeres, tanto esposas como colaboradoras (en esta asignatura hemos visto el ejemplo de madame de Lavoisier), y cuya labor nunca ha sido mínimamente destacada ni valorada. Estaría bien saber cuántos científicos famosos hubiesen pasado a la Historia si no hubiese sido por estas mujeres.

Antoine Lavoisier y su esposa Marie-Anne Pierrette Paulze . De Jacques-Louis David – Museo Metropolitano de Arte, base de datos en línea: entry 436106 (accession number: 1977.10), Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=28550

Por otro lado, el video recoge los tópicos habituales sobre Einstein, un personaje que ha pasado a la cultura popular como el arquetipo de genio científico que, prácticamente solo, es capaz de cambiar el mundo, aunque no tengamos nada claro ni por qué, ni cómo.

De Simonroche – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=20943714

Sobre su genialidad hay pocas dudas, pero en cuanto su trabajo en solitario, quizás se pueda considerar así su periodo en la oficina de patentes de Berna (1902-1909), pero después, hasta su traslado a EE. UU. en 1932, trabajó en diversas universidades (Berna, Praga, Berlín) y colaboró con los más importantes físicos y astrónomos de la época (Planck, Bohr, Grossman, Eddington, etc.).

Conferencia Solvay en Leiden, 1927. Einstein en el centro, Marie Curie es la única mujer. By Benjamin Couprie – http://w3.pppl.gov/http://doi.org/10.3932/ethz-a-000046848, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=21332727

Y en cuanto a la comprensión de sus teorías un siglo después de que sus aportaciones a la ciencia sentaran las bases de la física estadística y la mecánica cuántica, es un poco triste que no se conozca a nivel general que muchos elementos de nuestra vida cotidiana, como los GPS o las luces LED, son aplicaciones desarrolladas a partir de sus investigaciones.

Referencias:

Publicado en Ciencia y artes

El arte juega con la realidad, no la representa

Breve comentario personal en torno a los cambios de proporción y belleza en el canon artístico y su relación con los cambios de perspectivas estético-filosóficas.

A lo largo de la historia las expresiones artísticas han ido variando a medida que iba cambiando el marco filosófico, religioso y social. Tomando la forma de vestir como una forma de expresión artística, en la Grecia clásica la moda giraba alrededor del culto al cuerpo; durante la Edad Media cristiana era la religión la que establecía cómo había que vestir; y yo diría que, en todas las épocas y lugares, en mayor o menor medida, la pertenencia a determinado grupo social ha determinado, por necesidad, obligación, militancia o voluntariamente, qué ropa ponerse. Aunque quizás en la actualidad en menor medida, tradicionalmente la forma de vestir ha permitido conocer de un vistazo a qué estrato social, profesión o cultura pertenece cada persona, y son los valores que imperan en cada momento en cada colectivo social los que determinan las formas de expresión artística.

En el caso de la moda cada vez tengo más dudas de si, en la actualidad, puede considerarse expresión artística. En un primer momento, la industria textil hizo accesible para todo el mundo poder vestir, no ya dignamente, sino acorde con los cánones artísticos del momento. Así podemos ver la evolución de la ropa en las décadas de los 60, 70 y 80 del pasado siglo, paralelamente a los cambios sociales que sucedían, ya que servían como forma de expresar los ideales de la sociedad. Cada una de esas décadas presenta unas características propias en cada ámbito sociocultural, y en la moda también se pueden delimitar fácilmente las diferencias entre ellas.

En cualquier caso, el ritmo con el que sucedían los cambios requería, por lo menos, diez años para ser conscientes de ellos. Y, siguiendo con la ropa, existía una relación calidad/precio que te permitía disfrutar de ella, prácticamente, esos diez años: la prenda resistía bien el uso durante el periodo de vigencia de la moda.

Sin embargo, a partir de los 90, todo se aceleró: ya no había guerra fría y el desarrollo tecnológico empezó a cambiar el mundo rápidamente. En un primer momento, el cambio se limitaba al ámbito profesional: los ordenadores entraron en las oficinas y facilitaron el trabajo y las comunicaciones. Pero luego también entraron en las casas acompañados del teléfono móvil. A medida que estos aparatos, junto con Internet, han ido creciendo y desarrollándose entre nuestras manos, han ido cambiando los hábitos, las costumbres… y los valores.

By Source (WP:NFCC#4), Fair use, https://en.wikipedia.org/w/index.php?curid=42693963

En los últimos 20 años la velocidad con la que han cambiado las prestaciones de los móviles es comparable con la velocidad a la que cambia el tipo de ropa que se pone de moda. Pero encuentro, por lo menos, un par de claras diferencias con respecto a la ropa de décadas anteriores. En primer lugar, prácticamente solo hay dos tipos de ropa: de buena calidad y cara, y de baja calidad y barata. Las tiendas que venden este tipo de ropa han desplazado a las tradicionales y ahora son las mayoritarias; la baja calidad de esas prendas apenas permite usarlas un par de años, aproximadamente el tiempo que tardarán en pasarse de moda. Por otro lado, hay poca innovación, más allá de acortar cada vez más algunas prendas femeninas (si a eso se le puede llamar innovación), ya que el recurso más utilizado es poner de moda lo que se llevaba años antes y que, posteriormente, se había pasado de moda; o bien, mezclar prendas de épocas diferentes.

Tienda Zara en la quinta avenida (Nueva York), De Lollasp – Trabajo propio, CC0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=47002592

Las modas siempre han sido efímeras, pero ahora más, y es que da la sensación de que ahora todo es efímero, demasiado efímero diría yo. Ahora la mayoría de la gente se informa a través de las redes sociales, leyendo poco más de una frase que les es suficiente para hacerse idea del contenido, obviando contextos y matices; solo se tienen en cuenta las opiniones de los extremos, blanco o negro, bueno o malo; se siguen a “influencers” de dudosas capacidades intelectuales, pero con mucha facilidad de palabra; cada día debe haber una polémica que “incendie” las redes y que sustituya a la del día anterior…

Y la música actual también es reflejo de estos “valores”. Entre las definiciones de arte que hemos visto en este tema tenemos que “arte es un «lenguaje» con el que el hombre expresa la realidad humana física y espiritual captando lo exterior e interiorizándolo, para luego devolverlo a la exterioridad desde la libertad creadora del artista.”; y que “La expresión artística no tiene la necesidad de representar la realidad, sino de jugar con ella.” Es decir, el o la artista procesa las sensaciones que recibe del exterior, estas le provocan unos sentimientos y unos pensamientos que necesita expresar, y lo hace de una forma diferente a la realidad, siguiendo unos patrones que aportan belleza a la expresión.

Sin embargo, como me pasaba con la moda, también me cuesta encontrar arte en la música pop actual. En la primera tarea de esta asignatura ya comenté que algunos de los estilos musicales actuales no pasan de ser simples ritmos de percusión con rimas vocales machaconas sin melodía, o bien sencillas melodías repetitivas fáciles de memorizar. Y en cuanto al contenido de las letras, prácticamente se limitan a expresar directa y explícitamente lo que siente el o la “artista”. A esto me refiero:

Atrás quedaron las metáforas, las analogías, las alegorías, la ironía y el sarcasmo, etc., y a cambio nos encontramos con palabras que antes se consideraban malsonantes y que quedaban reducidas a ámbitos muy concretos. Entonces, si la expresión de un sentimiento o la denuncia de una situación injusta se hacen de esta forma, ¿es arte o no va más allá de lo que puede expresar cualquier persona coloquialmente en una situación determinada? ¿Se puede considerar arte una canción en la que no cumplen ni su melodía ni su letra unos mínimos requerimientos?

La simplificación de las ideas, la rebaja en las exigencias intelectuales, el abandono de la cultura del esfuerzo para conseguir metas, las relaciones cada vez más superficiales, el consumismo desbocado, etc., son algunos de los cambios en los valores sociales que se han producido en los últimos años, y no sé en las demás artes, pero en la música pop, desde luego, tienen un claro reflejo. Lo único que importa es llamar la atención, aunque después no haya mucho más que merezca la pena.

Como contraposición a la anterior, traigo una muestra del año 1994:

Dos formas diferentes de expresar el alivio que se siente cuando, por fin, se acaba una relación que no iba bien por culpa de la otra parte. ¿Podemos llamar arte a las dos?