Publicado en Fuentes y usos de la energía

Ejercicio 3. Pila de consumo personal

Estimación del consumo de energía diario en función de las actividades y los hábitos cotidianos

Tabla resumen

kWh/persona/díaPersonalEspaña
Calefacción y refrigeración14,0014,00
Luz1,802,00
Electricidad cocina4,084,00
Electrónica2,682,00
Desplazamientos carretera85,7116,00
Avión0,002,00
Alimentación11,7011,70
Fabricación y transporte43,0043,00
Total162,9794,70

Análisis detallado

  • Calefacción y refrigeración 14,0 kWh/día: prácticamente mi consumo coincide con la media, las pequeñas diferencias se compensan entre ellas. He aumentado un poco el consumo por agua caliente (2,0 kWh) ya que el consumo medio solo incluye la ducha, cuando también se gasta en el lavabo y en el fregadero de la cocina, aunque no sea mucho. Por otro lado, no he incluido el gasto por aire acondicionado, ya que no uso.
Agua caliente2,00
Calefacción12,00
Aire acondicionado0
  • Luz 2,0 kWh/día: He rebajado un poco (1,8 kWh) con respecto al consumo medio, ya que solo tengo 4 bombillas incandescentes.
  • Electrodomésticos 4,08 kWh: calculo que mis tiempos de uso de algunos electrodomésticos son un poco menores que la media, así que los he reducido ligeramente. Por otro lado, no uso secadora pero sí congelador, que en el texto no está incluido en el cálculo, de forma que me queda prácticamente el consumo medio.
Cafetera0,05
Microondas0,13
Vitrocerámica1,60
Horno0,45
Lavadora0,25
Lavavajillas0,25
Secadora0,00
Frigorífico0,25
Congelador1,10
  • Electrónica 2,68 kWh: he hecho el cálculo con 2 horas de uso de la minicadena y otras 2 horas la televisión, que después quedan en standby. No he incluido la impresora, ya que la utilizo muy poco. Cuando apago el ordenador también apago la regleta; en este caso, tengo un ordenador “todo en uno” y he hecho el cálculo con la suma de torre y pantalla, aunque supongo que gastará menos. El móvil, una hora de carga. En este apartado supero el consumo medio.
Ordenador1,21
Pantalla0,36
Impresora0,00
Router0,23
Minicadena0,09
Televisión0,43
Decodificador0,13
Teléfono fijo0,04
Teléfono móvil0,01
Aspiradora0,20
  • Desplazamientos 85,71 kWh: Supero ampliamente el consumo medio, ya que mi trabajo está a 70 km, y he añadido también los desplazamientos cortos, con lo que me salen una media de 120 km diarios. No he incluido el avión, ya que últimamente no lo he utilizado.
  • Alimentación 11,7 kWh: He dejado el consumo medio, aunque he echado de menos en el texto el gasto energético de la pesca, ya que consumo bastante pescado. He hecho una breve búsqueda en internet del dato pero no lo he encontrado. Aunque en el caso de la pesca no hay gastos energéticos en su producción (salvo en piscifactorías, que todavía es minoritaria), sí lo hay en cuanto a su transporte (quizás más que con la carne) y en algunos derivados también en su elaboración.
  • Fabricación y transporte 43,0 kWh: he dejado el consumo medio, ya que estos procesos presentan tantos aspectos que resulta difícil hacer cálculos.

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Ejercicio 1. Visión personal sobre la situación energética actual mundial y del futuro energético.

En la situación de pandemia que estamos viviendo ahora, donde todos los aspectos de la vida se han paralizado o, directamente, se han puesto “patas arriba”, resulta difícil hacerse una idea de cómo va a influir esta situación en el sector energético y cuál va a ser su evolución.

Si nos retrotraemos al momento previo a esta crisis sanitaria, a nivel mundial nos encontrábamos con un barril de petróleo barato, lo que favorecía su consumo. Creo que el auge de las líneas aéreas de bajo coste era una de sus consecuencias, y la facilidad con que se podía viajar de un extremo a otro del planeta. Por otro lado, a nivel de España, las circunstancias parecían bastante halagüeñas, con la recuperación del primer puesto a nivel europeo como generador de energía solar, y con unas perspectivas para seguir incrementando durante 2020 la potencia de esta forma de energía renovable. A ello había que añadir la drástica disminución del uso del carbón debido al alto precio del CO2, del 14% en 2018 al 5% en 2019, con el consiguiente descenso en la emisión de gases de efecto invernadero.

Sin embargo, el impacto de las medidas para evitar los contagios del SARS-Cov2, no solo durante el periodo de confinamiento sino, sobre todo, después, resulta difícil de prever. Los vuelos de bajo coste que comentaba antes, que facilitaban el desplazamiento de grandes cantidades de personas, el turismo internacional, y todos aquellos viajes que no sean imprescindibles, se limitarán en gran medida, ya que también es la forma más sencilla de que el virus se extienda de un país a otro. Teniendo en cuenta que el transporte es uno de los sectores que más energía consume, y además de combustibles fósiles, el impacto sobre el petróleo va a ser importante. De hecho, la semana pasada el barril de petróleo West Texas utilizado en EEUU, se desplomó hasta precios negativos, algo inimaginable hasta hace bien poco.

Por otro lado, la situación de escasez de productos básicos sanitarios y de higiene que han sufrido Europa y EEUU, como consecuencia de haber trasladado durante los últimos años los medios de producción a China para abaratar los costes de mano de obra, supongo que también tendrá su repercusión. Si toda esa industria volviera a Occidente, me imagino que se ahorraría también en el transporte de las mercancías, ya que se producirán mucho más cerca del consumidor, a costa de aumentar el consumo del sector industrial.

Son únicamente dos aspectos de los muchos que se van a ver afectados, pero creo que el petróleo es el que va a sufrir la caída de la demanda más importante, por la dependencia que de él tiene el transporte. Si a ello se une la apuesta por las renovables que he comentado al principio, junto con la mejora de la eficiencia energética, quizás la visión del futuro energético no sea demasiado pesimista.